viernes 29 de febrero de 2008

taller DELAPALABRA. Inicio actividades 2009


TALLERES LITERARIOS
DELAPALABRA
POESÍA, CUENTO, NOVELA, DRAMATURGIA

19 años en Mar del Plata
coordina Marcela Predieri

Ciclo 2009
Horarios:

Nivel Básico
: martes de 20 a 22.30 en "La Rada"
–Jujuy 1673 PA_
jueves de 15 a 17.30 en La Rada – Jujuy 1673 PA

Para mayores informes visitar la página web: http://www.delapalabra.com.ar/
INSCRIPCIONES: todo el año al 451 7337
o directamente en horarios de taller en La Rada
Programa Nivel básico
(por módulos)

Ser escritor: oir la propia voz / La libertad para crear /
Logo/ Melo y Fano poeia Sólo un diccionario posible
El tratamiento de la Imagen (metáfora, símbolo, imagen)
La elección del género

De la catarsis al yo poético
Figuras Retóricas
La creación del personaje según el género
Bases para la corrección de textos/ El contexto
(Del simbolismo a las vanguardias: dadaísmo, surrealismo, creacionismo)

Trama y argumento
Posición de narrador/ Actitud / Punto de vista
Puntuación /Diálogos y voces
Los tiempos verbales: cómo aprovecharlos

Formas breves: haiku, tanka, micro relato
La prosa poética o el poema extendido
El comienzo y el final en el cuento

Lo feo, lo malo, lo prohibido
Literatura Social / Locura y arte
El texto bizarro / Literatura erótica

El ensayo
Género fantástico y policial
Poesía concreta
Los monstruos literarios 1

Los monstruos literarios 2
Saltos cualitativos
Cuento infantil
El neo barroco

Novela y dramaturgia

martes 18 de diciembre de 2007

ÉBANO (libro completo)

Éste es mi nuevo poemario, el libro que jamás pensé publicar, que nunca quise escribir. Pero muchas veces la literatura nos pone otras almas, otras bocas en la mano, y en ellas somos aunque duela, aunque avergüence, aunque sea regocijo esta pena de besarnos en la boca con la vida o con la muerte... Ustedes dirán
Lo pueden encontrar en la página de poetas en la red (dividido en tres partes) o en nuestra página delapalabra. Por supuesto se agradecen comentarios

http://www.poetasenlared.com/marcela/libro/ebano_I.html
http://www.poetasenlared.com/marcela/libro/ebano_II.html
http://www.poetasenlared.com/marcela/libro/ebano_III.html


http://www.delapalabra.com.ar/ebano.htm

domingo 5 de agosto de 2007

Para leer más textos míos

En estas páginas amigas (más que recomendables) se puede leer más sobre mi obra y la de muchos otros narradores y poetas:

Poemas del libro ÉBANO

(próxima aparición Ed. Martín)

CONVOCO A LA CONJURA DE LOS TIGRES

El miedo desborda cicatrices

que tiñen de violeta la piel y el humo

Te creo muerto en un hoyo sin memoria

Hay vino entre las grietas

en tus pies de andamios desmayados

Como si no hubiera nacido antes de ahora

un ahora que no es

que no es posible

no soy yo

pero no me asusta no encontrarme

El tiempo se detiene

alza sus agujas

y mi vientre lapidado en el ayer

es parca y entrega

Arquera de gorriones derribo la tarde

Un abrazo de Möebius repite la historia


TANDEM

No he de quererlo

pero es inevitable como la sombra esclava a los tobillos

No estoy segura de mis brazos

ni es lugar de la razón la boca contra el pecho

pero no encuentro otra manera de quedarme

si no es bajo tu asombro

que me envuelve de lámparas y miedo

Ya no estamos juntos

pero igual amanece

a pesar de nosotros

a pesar de los bostezos y las tazas vacías de café

Habrá que demorarse en el tacto imperceptible

quebrarle las piernas a las horas

para que se queden

para que no ocupen el lugar de nuestros cuerpos

“Porque hay dos historias”

una nos demora y otra nos arranca

de la feroz realidad de baldosas

Ser dos rutinas que se besan

sin encontrarse jamás

sin haber sido nunca

Por eso barro lágrimas de los rincones del cansancio

Sé que hay una capaz de mi nombre y la estocada

Estoy segura a una milla de la dársena más oscura del puerto

precisa como una luz de banda

desgarrada en su mitad

abierta a las lenguas de las olas

Estoy iluminada por faros invisibles

a espaldas de tu nombre marinero

de la obscenidad de los portazos

y la desnudez que el viento nos reclama

Recorramos entonces los bares de muelle

bebamos vodka y miseria

Podemos renguear y seguir vivos

como viejos amantes

ante el temblor de cicatrices jamás besadas

Porque la espera marcha hacia el costado tibio de los relojes

como siempre

antes de dormir desnudos

cuando el monólogo del sueño se encabrita

y las curvas de la noche nos entrelazan

No me siento sola

El cielo está sangre de mis miedos

aguachea

pero sabe de mí

Por eso aguardo

paciente

a que haga un dosel con todos mis reparos

y lo derribe por fin

como a cualquier invierno


DIOS SE PERSIGNA

Dios se persigna

Su ser impar vaga

con una copa de ron entre las manos

En su lágrima hay una cicatriz de piedra

Cuando la veo retiro mi mano de su mano

como si ella pudiera avanzarme

o montarme a su lomo detrás de los relojes

Pero Dios juega a los dados en mesas de billar

está exhausto

y su vejez es noche en nuestros muertos

Quién dijo que es todo poderoso

Cobarde

Él podría

(y lo sabe)

pero no consigue llorar

Por eso aúlla en la noche eterna de su nombre

Su desgarro de soga

y las perpendiculares de la cruz

le recuerdan a la madre que no tuvo

Un Dios huérfano

cómo no acunarlo

Vení Dios

papá cuenta cuentos a la luz de la Custodia

y mamá sabe una canción que te hará dormir

Vení Dios

tengo un lugar dentro de mi mano

para vos y tu cansancio

Pobrecito


DUERME MI BOCA

AL REVÉS DE LA LLUVIA

Ciega del oficio de increpar a Dios

pongo mis manos dóciles sobre todas las cabezas

y me hinco ante Su Nombre

Mi alma se hace tarde

pero no soy yo

herida

sino sus uñas las que tienen el nombre de mi grupa

Es que veo en la Custodia el azote de sus ojos

Es Él quien se encumbra

-tan niño que da pena-

con su cáliz vencido ante mi embriaguez

Por eso mi arrogancia se reclina

pujo otra plegaria

-tal vez un pésame

que no llega a consumarse-

Hoy

es el bautismo de la culpa

Mi madre está pariéndome

pero no creo que haya agua

que me devuelva a la inocencia

Sobre ella cabalgo

como en un eterno domingo

sin fiesta de guardar

RUTINA

“ella clava los gestos”

Mario Sampaolessi

Los puños se clavan a las sábanas

la boca mordida

su queja apenas diente

Él sabe amarla

muda

ella no sabe

Ella enciende la luz frente al espejo

Para salvarse

se pinta los ojos

masturba su imagen

Y por fin se abre

todo rouge y sangre

en una sola mueca

Ellos se aman así

en silencio de noche

a pura lágrima


ME AMORTAJO AL TIEMPO DE QUERERTE

tu piel de pronto fue pasado

como los días en que la luna bañada de pimienta

extirpaba a la noche sus senos tibios

Y ya no hubo risa capaz de despertar

esas viejas espaldas de calesita inconmovible

te besaba con maña de anillo

como si nada

entre la sal y tu vientre y la cocina

la última palabra transita un lugar de confesión

No hay ataúd que no se quiebre

y Dios

que se ríe de nosotros


TANTO AMOR

porque juzgó las pasiones

el trabajo

nuestra época

y el amor

ha perdido el arte de gozar

Es una estrategia inteligente

―dice―

así la vida dura

(pero no es imprescindible)


NADIE ME VERÁ DE ESPALDAS

Huérfana de cautela o ceremonias

voy hacia el génesis

Ya no hay razón para maniatar al grito

atrincherar la verdad tras una mueca

ser escrupuloso títere del hambre

o un selecto imbécil del silencio

Por eso me revelo

trasmuto con terquedad de hormiga

todo antiguo anonimato

La mano del juego comanda los destinos

y me invita a no irme al mazo

Hay cuatro barajas sin jugar

una es la muerte


FALTAN LOS BARCOS

Es necesario invadir sus secretos

las horas de agua que se trepan fértiles de anclas y de arena

hasta el nido de la noche

las bocas de esos hombres que ofrecen la pleamar

y se abrazan a los puertos

Sin rastros se pierden los nombres de las mujeres del bar

como las estelas tras la rompiente irremediable

y sus bocas de rouge arrancadas con el revés de las manos

o la memoria

Pero ellas saben guardar entre billetes sus salivas

bautizan con champagne la pieza que ordenan

la pieza que debe de mañana mantener ventanas abiertas

mientras las dejan inspeccionar por el sol

y cuadrillas de viento descarnan de los techos

el jadeo de los clientes

No hay en ellas rencor ni caricias

Tras haber deshabitado la noche

beben café despacio

cepillan sus dientes y los cabellos enmarañados

porque la pena no es pena mientras entre sus muslos

es caliente aun el recuerdo de la paga

Tal vez

alguna novata llore

hasta aprender a refugiarse de las manos

y tache el calendario de jueves de su mueca

con el estilete de los primeros ojos

Aprenderá

-dice la mujer con arrugas en las sienes-

el segundo o el cuarto ya no importan

y la besará en la boca

como una madre

Al costado de la cortina

la rubia joven se depila una pierna

se arranca uno a uno los marineros de esa tarde

y es tan bello verla apareada al sol

con sus ojos de sueño de mediodía

aunque cargue olor a vino

un mal recuerdo que dormirá hasta que el sol

caiga exhausto detrás del horizonte

Entonces arqueará las cejas y recortará sus labios

será otra vez yegua ensillada

un portaligas rojo o un corsette para su alma

quizá dulzura de mentira y de duraznos

como de duraznos los ojos y el latir de su cuello ebrio de sábanas

Y en ella me encuentro

a solas

para beber su soledad

Ahora

no sé por qué

está calzando anillos en los dedos de los pies

y se viste de luto

Acaso por el miedo


PUNTO FINAL

.

Las ciudad ha parido sobrevivientes

tras el contorno de la náusea

pero no quiere recordar

Dicen que agita impaciencia

pero esquiva ataúdes

con la parsimonia de un discurso

que de tan viejo

ni siquiera es culpa u olor a pasado

Sólo los muertos habitan la pena y la memoria

No te equivoques

Es otro el rito

que quiere desraizar de entre sus piernas:

tantas viejas rezando calesitas

en medio de la plaza


COBARDÍA

Me decido a hablar

Me sobresalto

Ya no a lugar

pero me niego

Si yo supiera

(quiero decir)

El terror cambia


MUNDO LIGHT

Voy a escribir yacaré

estropajo ajo

tropa tridente

Voy a vomitar membrillo

agujas negras

tierra que trepida

gesticular cactus contra la ceguera

No más tapiada mi boca de ceniza

seré revolución

Hembra mordida

gritapalabraputa


LA ELEGÍA DEL COBARDE

Amatista contra fuego ciega giralunas

Danza el gato sobre el escote negro de aquel crucifijo

Tras el péndulo de aquella capital de alfombras a tu boca

no soy sino siendo como fui

de espinas inacabadas y fuego entre los dientes

Cubramos de escarcha y vodka las represas cóncavas de ayer

Es hora de sangrías y de ecos

En voladizo duerme el pecado

pero no hay pecado que no sepa nuestros nombres

Incapaz de abrirse a las tardes antes del viento

el junco apenas moja sus pies en otra muerte

No creo en diccionarios que intenten explicar

de la palabra sus vestidos

Avancemos hacia las cuevas del fuego encolumnado

bebamos con boca virgen la cicuta

abandonemos los escudos a partir del agua

Ya no muñeca o antebrazo

no a medias

no a pico despertar si así se vive

entre vino y zócalos

Y es así: a pura escarcha que se levantan los conjuros

un aquelarre de entrepiernas bajo el grito de la soledad más sola

Esa que compartimos con silencio de campanas en luto

con la culpa entre los dientes

con la sangre que se retira de tan roja

¡y haber sido apenas pájaro!

Así te pronuncio

con la violencia del silencio

Así me ofusco

y por qué no morderte fruta o piedra

a mansalva

y hacerme llaga de limón

un pubis de sangre verde

capaz de ahorcar las piernas de la tarde

Así morimos

de pura belleza jamás besada

porque no hay ternura en el deseo

el sol pasa de largo

la noche esquiva

y ella no duerme

cae en fuga irremediable

como la muerte de una orquídea

sobre su cuello virgen


ME PRONUNCIO

Me pronuncio

No pude ser jamás espejo de otra cara

Había en la mesa cuatro panes entonces

era todo reír guijarros y turrones

mientras mi madre lloraba la muerte de los trenes

Bebíamos del frío y de la lluvia

y no era poco mirarnos

o aprender de las caricias del trigo

sobre las frentes afiebradas

Las procesiones del Corpus

vestían sus pabilos de júbilo

y el altar nos llamaba al regocijo de ser fieles

No estabas

-no voy a hablar de pormenores-

La sombra hechizaba la maleza

y daba lo mismo ser piedad o furia

Pero aquella sombra de los cálices

no seríamos jamás

después

como nunca antes

Por eso ahora

que hace ciénagas que el viento

no puede desbebernos de la sangre

que hace cuatro imágenes

que el Cristo ha dejado de llorarnos

que hace tanto que mi lengua

no se pegotea a tu amor de hombre pasajero

apaguemos los cirios

que el luto del sagrario

se cubra de esperma para una creación nueva

que hable

que ningún perfil se arrobe de monedas que no serán pagadas

No hay redención posible

Seamos Judas otra vez

y ya nunca dejemos de mirarnos

Hartas de bondad las manos de los párrocos

hartos de llorar mis rodillas sin peso

comulgan con mis ojos a cuestas

Qué mejor ultraje

que cubrirme de tierra

y no resucitar

para que Dios se quede con las ganas


TRAS LA PUERTA

Un hombre

mi otra mujer oscura de distancias

aquellos labios ajenos

y por qué no

obscena

la vida por vivir

Ésa

la que nos da miedo


ABSOLUTO

No hace falta resurrección entre los huesos

Apenas sí quebrar el llanto de las piedras

Y se trata

a veces

-pero no es posible-

de ser Cristo

con las manos desclavadas


LA CASTIDAD DEL LAGO

Los pilotes agujan el agua

alzan su ojo

contra el cielo que ajusticia relojes

Sienten al insecto hundirse hasta la savia

y hacer legaña de tiempo

al musgo enhebrado a sus pies

pero la violación

es herida breve

preñada de belleza

Él

deidad de oeste a norte

de sur a océano

llama voyeur al viento

pero blande juncos

acaricia sus espaldas

y besa la nuca de la tarde

como excelso monje

al muelle desposado


SAUCE HACIA EL ORIENTE

Este árbol

nublado de hijos y de viento

acalla caminos de calandrias en la penumbra

Temeroso de bandadas

amputa la soberbia del ocaso

Es yerro en el horizontote del equilibrio

extendido almanaque

donde el nido de la noche tiembla

Ese árbol de seis brazos se sostiene

a pesar de mí

que no voy a echar frutos

No sea cosa que sembrando celajes

sea gestado mi séptimo hueso

y el tiempo se haga carne

por qué no verbo y redención

Aquel sauce repite orillas

y me da tanta pena verme así

con cuerpo de hoja


IMPOSIBILIDAD

Puedo llagar mis brazos a la corteza

lamer la humedad del sur

crispar mis senos al rocío

o recostarme sobre el polvo

Puedo abrir las ventanas

al grito encadenado

y todavía no sangrar pájaro

flecha en el carcaj

nonata

en la palabra primigenia


OJOS RIMEL

La aridez de su vientre

reventó en pájaros

los brazos de la lluvia

Él la recorre

la envuelve hasta hacerla trapo

paloma y tanto beso

Llora entre faroles

pero obedece

se somete a su antojo

pubis esclavo

bajo su lengua de bronce


CONTRA LA PARED EN FUGA

No acaricia otra noche que a sus ojos

no escapa

ni de ella ni el instante

Renace

llora puñaladas

que no obedecen luna alguna

Se recorre sola

penitente

Ya no está su vida en este tiempo

Enciende eternidad

su ombligo descalzo de mujer


ADICTA A SU HERIDA

la noche avanza

con su tatuaje de ébano en los ojos

para que despierte

para no morir

sacude

de la sábana al sol

sus puños de acíbar


ABRAZO DEL AGUA SOBRE EL VIDRIO

Después de infinitas tardes

el ayer entró

Vos y yo

antes de ser

como siempre

fuimos

el himen intacto


LOS MONJES VISTEN CÁNTAROS DE TIEMPO

Más allá del pecado

nada conmueve su decoro

Tras las máscaras hipan cuentas

entre horas que punzan la tarde

Un parto de palomas

desclava del rosario

otra virgen

para sus dedos en plegaria


CELOS DEL CIELO

Tu amor se va por las alturas

besa pájaros de sol

Te me vas

con dos arrugas al borde de esos ojos

que ya no me miran

Yo me quedo mordiendo alacranes

vestida de satén negro herida

Como el acantilado te peligro

te raspo las rodillas apenas de pasado

Me infecto de sonrisas

no me creés

no te creo

lloramos

lloremos entonces

y hagamos el amor

con los pies en la tierra


NO ME QUIERO BAÑAR

El agua me arranca de tu cuerpo / no tan suave / ni tan lento

como tu lengua arrasando mis costillas//Me viola los espacios prendidos a tus ojos /// Una voz de tango resuena atrás de los relámpagos que lamen el acantilado //

El agua me lame / tus manos se derriten en mis senos / Las acompaño con espuma hasta las rodillas quebradas / que ayer / fueron súbditos de un tirano

que latigó saliva y perros //

Todo es negro / como el orgasmo en el que caigo sin querer // Y sin patena caigo / hostia de tus manos // Pero no hay milagro /

La espuma y tu cuerpo se van por la rejilla //

Resbala tu mirada de mi boca / tu lengua interminable de mi ombligo /

tus dedos de mi piel muerta de frío ahora / muerta de miedo / pura sed de roca y tigre // y la sábana se hace tundra // El agua me está huyendo / se envuelve en grito / aquieta mi cabello erizado de palabras ///

Bebo un sorbo que termina de enmudecer tu sabor a vino y sed / musgo y espejo // Vuelvo a ser rata / aunque seas vos el que repta por las cañerías

y se hace túnel río mar / cada vez más rápido / cada vez más lejos /

cada vez más viento y más pasado //

Mientras / yo me seco lentamente / y busco a ver si ha quedado algo de tu color /

tal vez en las axilas / entre los dedos de los pies //

Me miro en el espejo // Estoy tan blanca de vos ///

Es el día uno de la espera / es el día uno de la sed y los trapecios // Habrá que gestar equilibrios / pernoctar pájaro //

Me recorro con miedo de agujas el escote / el cuello // Nada //

Me barro la boca de tu boca / las sienes de toda fotografía sepia

que no conduzca hasta esos ojos / donde el agua no penetra /

y vos / me seguís besando///

LOS VAMPIROS MUEREN DE TANTA ETERNIDAD

Entre avenidas y dictados

mi cuerpo extranjero

transita a habitar el día

No hay enjambre posible
capaz de ser arteria y miel

detrás de las columnas

Hacia el exilio solo de las manos
se abren -vírgenes de noche-

ortigas a raíz de balsas

No acabo de acontecer
y es tanta la crueldad
que la palabra

se hace repudio hasta tu boca

El tiempo de la lentitud
no atreve a pronunciarse

(quizás de pura muerte)

Quizás por si algún pétalo
germina marioneta de la sangre


ME ENSEÑA LAS ALTURAS

La vieja baja la escalera de sus párpados.

La extingue la mantilla de santidad y pésame.

Rojo mujer entre las piernas

ha sido su ofrenda de cáliz al peso de las faltas

El cisma de dos cirios sobre brazos en cruz

envuelve de sándalo la letanía de la siesta

Afuera llueve a cántaros

A horca y sábanas

le sabe la quijada de aquel mendigo

que la excita

oculto

entre delantales con olor a vainilla

Incapaz de huir

exorciza de púrpura al deseo


VAMOS A BESARNOS DE PAPEL

a roernos las palabras

las encías

que la sangre de las líneas fluya

que nos emborrache

que seamos una sola sábana

o versopiel

más allá del poema o la lujuria

Vamos con boca a lengua ajena a desbesarnos

a arrancarnos los corpiños

lo más temible

lo mejor de cada uno


UNA A UNA

VOY CRUCIFICANDO BOCANADAS

Es una muerte lenta

tomar entre las manos la copa y desbeberla

vestirte del orgasmo a la cordura

desabrazar el espasmo

hasta el saludo ascético en mangas de camisa

demorar la semilla hasta la sangre

recomponer la rigidez del acantilado

encadenar la arena libre

otra vez a la concha y su hogar de océano profundo

Así avanza la vida

o la muerte

-ya es lo mismo-

equivocándose una y otra vez

queriendo ser salto

y por qué no orilla

LA PANCARTA (libro completo)

Para leer LA PANCARTA haga click aquí

Los andamiajes del miedo (libro completo)

Para ver los andamiajes del miedo en su versión completa, hacer click aquí.

Fuente: http://www.poetasenlared.com/

jueves 7 de junio de 2007

INVIERTA UN HIJO (fragmento del libro)



Un ángel llora con un niño muerto entre los brazos
Sobre un pesebre de humo seca angustia
Garganta de Dios
Día de gritos mudos
en la campana hermética de corazones yertos
Los vientos entrelazan almas en rondas
suben
bajan
flotan alas
No hay victoriosos ni vencidos
Infierno
Cielo
Una misma cruz germinada en el Hongo del Dolor


Se han perdido los rumbos en vahídos
y un idiota
besa
vientre al suelo
los pétalos intactos de su sangre

Se confunden los olores
el sudor que aventuró heroísmo en las alturas de la noche
lágrimas como lentes aguzando los ojos
Y es certera la metralla
porque la eternidad se elevó en niños
de lodo y disparos

Yo no creo en fantasmas
pero disparo al centro
del alma
(por si acaso)

Sé que morirás
como se resiste a morir esta guerra
con una granada entre los dientes
recordando el campo de tu padre
como un equilibrista a la borda de las Parcas
ante enloquecidos ojos
en el océano de las tumbas

Y vas cayendo
muerte
a
muerte
cada noche en que una sombra de enigma
se abre entre las grietas de la selva
—¡Disparen! —fue la voz del sargento
Ya no hay duda cuando el miedo nos aprieta la garganta
...Un quejido leve
como el llanto de un niño que espera el pecho de su madre
—¡Son niños! ¡Diablos! ¡Eran niños!
Y corrimos

Los dejaba caer el ángel ojos pájaro
Y nuestros cuerpos
a través de todas las madres
hundieron palmo a puño en las heridas
Entonces
toda la música del universo
es un grito ahogado a los abismos No hace falta llorar

Estás solo
El hambre se desmembra frente a los escombros
abre sus vísceras como fauces gigantescas
devora hombres
El prejuicio es un sabor inexistente
cuando las costillas arden como sables en la espalda
Comimos esa noche
y se hincharon los estómagos
con los aullidos bailando desde adentro

Escapa la luna a su tibieza
se refracta en pómulos brillantes de betún y hueso
Suspira la noche en su mudez
Los latidos son pesadas botas de escuadrón
resbalando por el cuerpo

Más sordo que un timbal abigarrado de melancolía
tan ciego
como el bastón con el que guían sus miedos enredados
En cada jirón del uniforme
la maleza del hombre
y sus pedazos


No conocen el rostro del verdugo
pero existe un hacedor de verdugos
bajo el antifaz de la bandera
de ahí la lucha:
Ver entre las franjas del emblema su cárcel
y la otra
la de ellos
en victoria

Hoy lloramos

Soy yo
y
seré yo
bandera a colores entre rejas de horror
iEs buen negocio el negocio de la muerte!
Miles de ataúdes cubrir de gloria
Manto ultraje
Millones los billetes
Infinita
la mezquindad
Nos sentimos invierno
amparando nuestros huesos para la emboscada final
La escuadra herida de muerte
ante nosotros
Entre las filas
abre boquetes la distancia
Cada uno reliquia el medallón de un compañero
El que estalló en el refugio
El que emprendió la avanzada
El que alzó nuestro cansancio
Pesan sus cadenas al bolsillo
como espectros que profetizan en el miedo su miedo
Ese miedo que nos torna más sagaces

Una línea de fuego despeina los anhelos
—Algún error —gemía el novato con el esternón alzado en lápida
¡Debe haber algún error!
Borra el caos ese instante de infantil lucidez
Alucinación presentida
Conciencia inútil de buscar a cada paso
nuestro nombre
entre los otros sin pasos

Horror

iAún quedan espacios vacíos más allá del universo!
donde las estrellas se nos antojan siniestras
donde la ausencia de la luna es el mejor de los regazos

Nada más será
Sólo humedad de tierra
y un beso de sangre que destemple los cuchillos

jCubran con un manto la fosforescencia de los huesos!
Hay lujuria en el rictus de las calaveras que desfilan sin tráquea
Y como una cachetada
el sarcástico pincel de una mariposa
Un fracaso de gusto áspero
como cientos de lenguas
reptando solas
por las grietas de la tierra

Cintillos sin dueño recorren las falanges
Acá
en esta hoguera miserable de sulfuros
fardos negros de plástico amontonan húmeros
rótulas
clavículas
rompecabezas del Dante
—jY aún faltan piezas! —llora un niño
Escápulas
fémures
la foto de sus padres
Y reza el reglamento:
No embolsar caliente
—Es un dogma culinario —sentenció la mujer del general
No embolsar caliente
mientras las trincheras aún estén tibias por el latir de la sangre mientras el llanto sale las botas del amigo
mientras aún se huela el sudor cubriéndonos la espalda

Me asfixia esta guerra etiquetada de incoherencia
Infiltradas de perfume las hembras generales
De las rocas florece un arcoiris

Hoy al arribo siete rostros afeitados
novatos imbéciles de uniformes impecables
seducidos voluntarios para el frente
Frente ingenua
Y yo estoy al pie
mirándolos
lamiendo profético
sus heridas
arropando terrores
cansado de este nido de serpientes
del derrumbe astral de cada bomba
del aullido agonizante que transforma en caos
los susurros expirados
Quiero ver a la vida ahuyentarse de la muerte
No más envíos
La portezuela del avión se me antoja una llaga que sangra verde oliva
Y seguir
Seguir el vuelo de metrallas con los brazos anidando las cabezas Seguir el rumbo de aguas rojas y cuerpos entroncados
Seguir el miedo
Seguir el himno que pesa herrumbre en nuestros pasos
y ya no continuar

El delirio de una brizna con curvas de mujer trepa las sienes Municiones como senos al pecho la tersura del acero
La sangre
semen
escapando agotadas nuestras fuerzas
De palpar los huesos beso y rojo
Manos desvariadas
Azota una granada el ángel
Siento que algún error
descuelga el infinito
Es más allá del canto de la piedra
donde es blanca cuna el estómago de un muerto
anónimo el caos
ajeno
el pastar de las ovejas
Dolor de ser uno y sin porqué
en una nueva plantación de tinta sobre la foja de las bajas
Luto encabritado
Tronar cañones y silencio de emboscadas
Hay un precepto solitario en un puño que se cierra
porque ayer lo vi
ese rostro que viste de enemigo no es un rostro
ayer lo vi
casi humano
casi niño
desmesuradamente solo
enfermo
aterrado
soñando bastones de azúcar
(como yo)
como yo
bárbaro
asesino
bestial que corre
lanzado sin piedad a un mismo abrazo de fuego
que nos mate y nos acune
Sobrevivo más allá de los acordes bajos de una acústica vacía Sobrevivimos ellos y nosotros
mientras nos horadan los tímpanos los aullidos de la peste

Mortal arrebato arrebatando mortales
Una sinfonía somnolenta en el pentagrama del poniente
Blancas calaveras de silencio
jMaldigan al hombre!

Soy un gorjeo que agoniza en la marcha de los pájaros

Se agujan los cadáveres en el tapiz de la muerte
Penetra el humus la sangre
Allí
donde el pájaro enhebraba semillas
en los antes jardines
los antes huertos
los antes cielos
hay un reloj destrozado con los brazos apuntando al infinito
ese espacio esposado hermano de lo eterno
profano y paradójico
como los misiles
las gotas de lluvia
las plegarias

Se fuga el trozo de hierba en medio de un corazón ensangrentado

Miro a lo lejos
tan cerca abrirse
las mandíbulas desencajadas de la sonrisa de Mefisto
y otro ojo
abierto
redondo
y brillantemente inútil
rodar por la ladera
Soy la profecía viviente de una cruz sin nombre
La boca en trino de un pájaro de lodo
Como un bostezo hastiado de tanto esperar la muerte
daré la vida sin un porqué a las fauces de la tierra

Pronto
las palas cubrirán de polvo el polvo de los huesos

¿Quién burlará una lágrima en los ojos del juego?
Ayer un compañero desertó en la lucha
no a la guerra de mentiras y verdades
de laberintos y emboscadas
de colinas tomadas y bases destru1das
no a la guerra de dioses y banderas
de tropas y aeroplanos
de tierras de nadie y tierras del error

Era su guerra de rocíos tempranos y sudores nocturnos
de cantos de cigarra y oídos sordos
de llanto de niños

Él cubrió con el vientre una granada
los brazos extendidos en santa inmolación
—Debo cuidar la simiente —arrullaba abierta su garganta
al nido de las vísceras
—Regar las semillas —lloraba con el llanto
Y alumbrando una explosión
la espalda en un hueco de corolas
vistió de sangre los ocasos
Ayer un compañero escapó a las nubes
Yo no puedo irme de la muerte
De la mano me lleva moribundo
y me voy
en ella
hacia adentro
cargando restos de sal por el llanto de las olas
resplandeciendo en la última bengala que un grito lanzó al cielo
abrigando miembros helados en esa zambullida
más allá de los abismos
Y los navíos fueron
Me pierdo en mí mismo
en ese laberinto de congojas donde extravié la ajena
en el desafinado acorde de los gemidos de la derrota
en el silencio de los pasos sin dueño
en este rompecabezas
que no quiero componer con mi parte de pésame

¿Correr?
¿Hacia dónde?
Los féretros se apilan como torre de cubos en manos de malabarista
Es tanto el llanto como los corazones púrpura en camas de hospital
como la fiebre y el terror
como las confesiones de haber asesinado
en los oídos del presbítero
(Hay extrema unción en los extremos de su mano)
Huir
Abrir las alas
El fin de la guerra nos dejará cachorros
huérfanos en este nido con olor a cuartel y sudor de batalla
con sabor a miedos y betún resbalando por las sienes
con dolor de llagas nuevas
y viejas caras esfumando la memoria
Pero amamos ese olor sabor dolor
lo reconocemos
a ciegas
como un niño recién parido al pecho de su madre
La guerra nos alimenta con su calostro
y nos inmuniza


A mi costado la humedad de la tierra tiembla

hay mil ojos en los ojos de la noche
en los ojos de la jungla
en los ojos del aire
Y ya no hay ojos

Un arco de horizonte se ha tragado los gritos
y truena
en rodada estampida
el frío rodar por las muñecas

Metrallan los dientes el beso de metrallas
el aire está cargado de siluetas
los espectros acarician con viento los cabellos

A mi costado la humedad de la tierra tiembla
y el sol enceguece espejismos de mujer

Es el alba
con un sol creciente que hará renacer el hedor de la carne
Pateo la furia de la fruta en el despunte
Ahora
que su madurez me recuerda el sexo de las moscas
iquitame
oh Dios apócrifo
esta hambruna de cuerpos calcinados por el mediodía!
La angustia pende boca abajo en el pendular del campanario
Cada vez más cerca de nuestras soledades alas cartilaginosas como un delta de lava
florecen en ramilletes de terror
De nuestras manos crispadas
escapan de las sienes
como escapaba al sol nuestro secreto de cuerpos desnudos
bajo el pudor de la paja
como el llanto en luto de la boca del hombre
como el gorjeo de una alondra ante la muerte de una estrella

La angustia pende boca abajo sus alas
hasta rozarnos

Por eso grita

Grita hasta que no haya oídos sin voltear a tus espaldas
Grita hasta el cielo y grita hasta las grietas
Grita insultos lágrimas sangre
nombres de nadie nombres poderosos
en nombre del pecado y en nombre de la guerra
en nombre del mar que muere
en nombre del hombre que ríe
por el nombre de Dios
por nombre diablo
al nombre del llanto y de la cruz sin nombre

Grita

Grita hasta detener la rotación del universo


Más allá de la noche del alma
La tierra aprisiona soldados bajo lápidas en línea
En el horizonte germinan dagas con empuñaduras en cruz
Y caerá la última bomba como lágrima de Dios
para vomitar del suelo a sus espectros
(Las mujeres se persignan)

Yo tengo una esquirla en la memoria
y alucino a mi madre pariendo
pariendo
pariendo
Genocidio de mi sangre en el vino espeso de la hiel
pariendo
hasta emborracharme de amargura
pariendo
una y otra vez
fetos con rostro de enemigo
Hoy vi un anciano de ojos grises buscando a tientas el lugar de su ciudad
Nada sabe de guerras que cambian geografías
Nada sabe
(y bendice su ceguera)
Sólo trastos y abismos a sus pies

Una grieta desploma el desayuno hacia la úlcera ardiente del centro de la Tierra
quemando vivos los bostezos matinales
Desnudas las bocas de leche tibia
blasfeman sed tapiadas de escombros
y no conciben el olor a boca de mujer vomitando inmundicias
a ríos plenos de pájaros en llamas

Busco en la memoria algún atisbo que dibuje en su luto la masacre ese tapiz bordado de huesos en labios sin voz
Arena y miel la boca que se infecta con los gritos huecos de un páramo silente
¿Acaso la fiebre aterrada de la primera desnudez?
Intersticios de almas cuelan las costillas arrasadas
como un cráter enorme abandonado por la tierra
Sarcástica ternura
Beso de fuego
Pero hay otra boca
helada de llamas que funde el iris del sol

La nombro muerte

He enterrado esta desesperación incesante de volver sin mí
harto de gorriones anidando calaveras
de este crimen de paz herido el seno
sin vida
de este banquete de cuervos hastiados de carroña
perdido entre los gritos de esta guerra
La voracidad del hombre traga niños con balas en el pecho
y sólo he enterrado esta desesperación incesante de volver sin mí

Son punzantes los ojos alumbrando hiel tras las hogueras
Las entrañas de una aldea vomitan coágulos de horror
vomitan medallas los pechos generales
vomita un enjambre de tumbas la tierra
vomito
yo

Un sudario de sangre jala las máscaras de esta comedia absurda
Con inocencia de aleteos febriles copula una libélula
Gritan que tienen alas las escápulas de un muerto
El morir es siempre virgen
Frágil doncella vejada del horror
No sé por qué seguir la huella
La guerra hace hombres así
con el gesto ridículo y humano de hacerle una tumba al enemigo
Hay algo de inmoral en este infierno
vestigios de lujuria amurallados en la crueldad
"Hazme gozar Señor de la impúdica desnudez de un cuerpo
sin sangre"
Y encascados
los niños aprendieron a gozarlo

Gesta cadáveres el ombligo del monte
cuando el escabro es una cintura leve que duerme en el bolsillo
Pero yo seré en los labios de tu sexo el anticipo de la muerte
Como cuchillas los labios parirán maldiciones
llamará a exilios demenciales la nostalgia
al primer capullo en los manzanos
al ternero que chupa de las tetas de su madre

De cartón son los puntales de la blasfemia
¿Debo recordar que estoy hablando de la guerra que un circo macabro tiende su carpa de humo que las naciones aplauden
que el hongo crece cobijando espectros
que estúpida flamea la victoria?

Tal vez alguno evoque la alegoría de un rasguño

Debo recordar que estoy hablando de la guerra

Soy mi resto desnudo de mí
un espectro que vaga en ripio de falanges
como manos náufragas abrasadas por la sed
La acequia emerge infecta de serpientes
jactándose de sus llagas
llorando lágrimas de orín hacia el abismo

Yo sólo puedo cruzar crespones como látigos
Y soy harto falaz en esta mímica

De mi cuello cuelga un proyectil
la bala con que maté mi primer hombre
cuando corrí a cazarlo
hundiendo
árticas mis manos
en sus vísceras calientes
Como un tatuaje rígido llevo esos ojos estaqueados en el alma

Un proyectil cuelga de mi cuello
Horca ineficaz
Los ojos siguen quemando al sol que quema
El aire ha mutado en un bostezo
Me encuentro en el oráculo de una efigie tramada en luto
Un tanque ha comenzado a roer la fronda
como a un jardín
las motas de sangre la fornican
Bajo los párpados la memoria destrenza sus aguas
y lenguas de dulzura anidan mis nudos
Terror de estar
vivo y huésped
en cadalso de este lazo con alma de mujer
Hoy el cuervo acelera los retornos

Soy gemelo a mí mismo en otra muerte
un salto al infinito vacío de Sus ojos

La guerra zurce prolija nuestras llagas
ante un sol verdugo afiebrado de sentencias
Sólo la noche
hembra madre del destierro
nos devuelve al seno del cansancio
Estoy desfigurado de mi ser
trizado idólatra en cuchillas de sangre
Fangosa mi alma los codos las rodillas
En llanto carcomida
mi niñez

—Y será entonces rechinar de dientes –repetía mi madre apocalíptica— Será entonces
Sin saber que hoy
(Nada más)

Yo
espejo en los ojos de aquellas madres que recibían a sus muertos
vi bajar en guirnaldas de los trenes cuerpos enhebrados
Bajé

Era setiembre en casa de mi padre
Ya no asustaba a las vecinas que en los ataúdes sembraran crisantemos
y subí al holocausto como un animal sediento a su propio abrevadero
Era setiembre en casa de mi padre
Las mujeres cargaron sus semillas
Enmarañado
el cabello de una mujer acaricia la maleza
con los ojos abiertos en un abanico estático hacia el horizonte
sus palmas hundidas feroces en el cuerpo de un niño
completamente desnuda de piel y llanto
Del delirio
belleza en fuga
Ciega de Dios
con una mueca en beso cayendo de los labios

La guerra es un aletear tristísimo de lluvias

Recuerden
yo he enterrado esa desesperación incesante de volver sin mí
Es la noche petrificada de la acecho
la burla del incesto con los hijos de la patria
debo seguir
trotando trampas de trincheras
Seguir hacia la nada
lamiendo miedo
y seguir
seguir
Seguir de ojos
de labios
de terrores
Seguir de angustias
de entierros
de aporías
Pero ya no continuar

Yo sabía del aroma de azahar en los naranjos
espinas y eternidad
Estoy en cópula con las llaves del infierno
Mirame
Ya he muerto
estoy abrevando de mi propia sangre entre la hierba
y he visto el rostro de Dios llorando sangre
Dame Señor un poco de tus náuseas
un poco de tu llanto
o tu vergüenza
porque ya no adolezco
Estoy seco de horror
Los astros saben de mi burla hacia lo eterno
Soy un pájaro lleno de silencios
perdido clarividente en noche de mil años
con la lengua blasfemando vértigos
El tiempo cauteriza el hedor de la carne
Cabellera poblada de hostias el vuelo de las aves
Ardiendo
los ángeles han huido

Pero no temas
No es morir presentir la muerte
Horca destronada
Vértigo y migración de ojos
Humíllala con el rocío de tu frente

Huiré por fin de ser esquivo
de la maleza acerada del espanto
Se desmembran los hombres al otro lado de las playas
Mortajas errantes
hastiadas hostias
eco torrente confinado al dolor solo

Hay una bestia en mí
insaciable de coágulos y exilios
una urgencia agazapada
Una cópula aburrida con los signos
Esta trinchera no parirá mi redención
Ajeno de inocencia he tatuado fetos en vientres de mujer
Encumbrada violación que anchas manos rasguñan insensatas

No existe bálsamo donde dar fuga a los despojos
Confines herrumbrados del pánico
Telón de escupitajos hacia el rostro de Dios
En la boca del lirio
es irrepetible
cada respirar
La tierra
mestiza sobreviviente entre botas y sangre
maga descalza en arrebatos de rocío
sostiene un soliloquio eterno con la ignominia de la cruz

y yo
Hermana Tierra
un sitiar desesperado a las lindes de mi cuerpo primitivo

El ángel lloraba su amargura serena
No sé si pueda recordar

¿Acaso soy yo
ese que camina cubierto de gloria y láudano
mezquino lujurioso de emboscadas?

Lamo el sabor inútil de los manzanos de la niñez
los cuentos al pecho de mi padre que olía a quietud
Y duele ausencias
destemplo ausencias
muy cerca de estos abortos infiltrados de medallas
Si terminara esta guerra adónde ir huérfano de lucha?
Parda profecía revienta
Estalla en secretos laberintos el pájaro de lodo
En las gargantas la furia palpitante de un corazón de hierro
Y hoy
que me arden los párpados en los ojos de Juan
en los míos
en los de todos los soldados muertos
me emborracho del llanto de los vivos
donde una redecilla se sueña
se eleva con aroma a azahar
y un jugo verde
pastoso
cuela las grietas
horada tumbas
cala mi asco
el asco de las damas de caridad que toman el té
y se instala ahí
justo delante y un poco más abajo de la inserción de la lengua
El asco decía
y los azahares
No sé cómo poemar azahar y muerte
Punzo mi grito como la cigarra su canto atrincherado
—¿Te acordás mamá?
El esqueleto me llevaba en brazos
riendo suelta su suelta mandíbula.
enorme riendo
devoradora
(y yo despertaba en llanto dentro de su boca)

La memoria puede expandir los tiempos hasta deformarlos
No sé por qué he venido
Ni siquiera soy poeta

El oficio de testigo siempre me produjo horror
Por eso sumo mi música al gemir de las esquirlas en el vientre Avanzo desnudo
con el odio como herramienta
con la visión de la muerte como coraza
(Eso dijeron)
¡Si yo sólo siento piedad!
¿Desnudo?

Tengo el abrigo de mi escuadra
De su presencia me embriago
El recuerdo sabe a vino caliente
mano caricia
a esa madre que arropa las hilachas
que aún conservamos de niñez
En un fogón que agoniza brasas traemos historias
Hay ojos pardos y sonrisas blancas
Hay llantos de niño y caricaturas del espanto
Hay puños cerrados y bocas
¡tan abiertas!

Estoy desposado con la guerra
¡Con esta guerra!
Por eso la comprendo
y permanezco en mi amada como en un capullo de aguas en sueño

Ella me ha preñado de infinito

Tal vez deba callar



MARCELA PREDIERI